El Mantra es como el motor de un cohete, que propulsa nuestra mente más allá del campo gravitacional de los niveles inferiores de la conciencia, a través de todas las turbulencias de la mente subconsciente o super-consciente, y la eleva más allá. De este modo, un proceso de meditación correcto implica la generación de inmensa energía psíquica a través de la concentración intensa en el mantra.
Algunos sistemas de meditación que incluyen la repetición interna de ciertos sonidos, aconsejan al practicante de meditación que no se concentre en ellos. Tales técnicas son bastante relajantes y reconfortantes. Experimentos con las ondas cerebrales en estos tipos de meditación han mostrado que el 40% del tiempo de meditación es ocupado en dormir, un estado que los Yoguis llaman Nidra Samadhi o “sumergirse en la conciencia del sueño”), pero para la elevación espiritual, la concentración es esencial, lo cual requiere un intenso esfuerzo (la meditación se llama Sadhana en Sánscrito, que literalmente significa esfuerzo), para focalizar la mente en el mantra.
Como el granjero cuya mente estaba concentrada en su hijo enfermo, el químico concentrado en su investigación, o la médium concentrada en su bola de cristal; la atención fija de la mente sobre cualquier objeto de pensamiento producirá la energía interna necesaria para elevar la mente a niveles más sutiles.
Experimentos con practicantes de meditación cuyo proceso de meditación comienza con la concentración, han mostrado que, en lugar de dormirse o relajarse pasivamente, sus cuerpos y sus mentes están en estado de intensa actividad psíquica. A través de ellos fluye más energía (parece que esta capacidad en ésta forma de meditación se caracteriza por la activación psicológica del EGG –ondas cerebrales de carácter autónomo–. Esta activación consiste en el énfasis de la lucha por lograr la unión con el objeto de la concentración (Dr. James Corby, Correlatos Psicofisiológicos de la Práctica de Meditación Yoga, Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento, Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, California, USA, 1977).












































































































